Aunque parezca no tener relación con la materia que me ocupa, considero que el respeto es una de las cuestiones básicas que deben considerarse cuando se encara la Seguridad en todos los órdenes. Sin ahondar en Antropología, Filosofía, ni en los valores fundamentales y su vigencia, el respeto está indiscutiblemente relacionado con prevenir, y ligado a la seguridad.
Por un lado, el empleador debe respetar los derechos del trabajador ya que es responsable de brindarle condiciones seguras de trabajo, adoptando las medidas de prevención adecuadas a la actividad y vigentes.
En otro sentido, en lo personal, si no comenzamos por respetarnos, a darle el valor que tienen nuestras actitudes, difícilmente procedamos de manera preventiva en todas nuestras actividades.
Generalmente en las actividades habituales procedemos con exceso de confianza en nosotros mismos y en las condiciones del entorno. Creemos que ´”las cosas no nos van a pasar a nosotros”, que no vamos a ser víctimas de accidentes. Si conducimos con exceso de alcohol en sangre, si cruzamos un semáforo en rojo, si no nos damos una vacuna, si no verificamos el estado de una escalera, si no verificamos las instalaciones de electricidad o gas… “no nos va a pasar nada”.
Sin embargo todo tiene que ser previsto. Analizar con anticipación qué puede pasar y tomar los recaudos necesarios para disminuir la posibilidad de que se produzca un accidente.
En todos los órdenes y ámbitos debemos ser precavidos, y cada caso ser analizado. Como ejemplo, tenemos que tener en cuenta:
- En la casa: considerar quiénes la habitan. Si hay niños que no haya a su alcance objetos, instrumentos, productos, herramientas o cualquier elemento que pueda dañarlos; si hay balcones y/o escaleras colocar protección para evitar el acceso y la ocurrencia de caídas. Si la habitan personas mayores con dificultad de movilidad, acondicionar el baño con barras de sujeción junto a los sanitarios y recubrimiento antideslizante en la bañera y el piso. En todos los casos verificar las instalaciones del domicilio periódicamente y contratar personal habilitado para hacer las reparaciones. Tener un extintor con carga vigente y saberlo utilizar. Conservar el orden y la limpieza.
- En el edificio de propiedad horizontal: consultar al administrador si se efectúan los controles y verificaciones según dispone el organismo municipal correspondiente. (Mantenimiento mensual de ascensores, limpieza de tanques de agua y análisis periódicos físico, químico y bacteriológico del agua, verificación de funcionamiento de luces de emergencia y carga de extintores, etc.)
- En el trabajo: Informarse y exigir que se cumplan las condiciones seguras de trabajo según la actividad reguladas por la legislación vigente. Cumplir con las medidas de seguridad indicadas en la capacitación e informar irregularidades y riesgos que observe.
- En la calle: conducirnos responsablemente, respetando normas, señales de tránsito y reglamentación local.
- En cines, shoppings y locales privados de acceso público o semi-público: no infringir prohibiciones (de fumar, por ejemplo), identificar salidas comunes y de emergencia, y observar las indicaciones de evacuación.
Son solo ejemplos. Cada uno de nosotros debe analizar a qué riesgos está expuesto y cómo prevenirlos, que no es más que “cuidarse” y “cuidar a los suyos”, equivalente a “respetarme” y “respetarte”.
Lic. Miriam Slater
Este artículo corresponde a la columna de Seguridad e higiene del programa radial de la Lic. Paula Alcoba, "Zona Segura" emitido el 07/04/2010 por AM 1220 - FM 90.3 - Radio Cadena Eco. http://www.cadenaeco.com.ar/ - http://www.zonaseguraradio.com.ar/ -






































