El miércoles de la semana pasada (16/12/09) se difundió la noticia de un nuevo accidente en una obra en construcción en la que falleció un obrero y su compañero fue hospitalizado por las lesiones que recibió. Lamentablemente información similar se repite con frecuencia.
En el caso mencionado se comentó que se desmoronó una losa de una construcción antigua en la cual se realizaban refacciones, pero los factores que originan accidentes al personal de la industria de la construcción son variados y requieren del análisis de cada uno de los casos y la toma de previsiones especÃficas.
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Por esa razón aunque existe legislación nacional sobre Seguridad e Higiene en el Trabajo (L. 19587 – Dec. Reg. 351/79) y sobre Riesgos del trabajo (L.24557) fue necesaria una reglamentación que contemple las particularidades de los trabajos en la construcción.
Mediante el Dec. 911/96 se puntualizaron tanto las actividades que comprende la actividad (excavación, demolición, remodelación, mantenimiento, etc.) como responsabilidades, servicios para el personal, caracterÃsticas de los servicios de infraestructura, señalización, normas higiénico ambientales, y todo lo relacionado con la seguridad y protección de los trabajadores.
Sin embargo, y a pesar que existe normativa al respecto si revisamos las estadÃsticas de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo para el periodo 2004 – 2008, veremos que el Ãndice de incidencia de accidentes y enfermedades de trabajo en el sector de la construcción sigue siendo el más alto, superando actividades como la manufacturera, la agricultura, el transporte, almacenamiento y comunicaciones.
Según el mismo organismo, fueron informados en el año 2007, 83900 accidentes de trabajo en construcciones, siendo el agente causal más importante el ambiente de trabajo.
Generalmente se considera al hablar en seguridad en obras a todo lo relacionado con la estructura y se deja de lado todo lo relacionado con la prevención de riesgos para quienes trabajan en ella.
No es el caso de las grandes empresas constructoras que están más familiarizadas con la seguridad laboral y reconocen que a fin de cuentas les resulta más conveniente aplicar estos costos en sus presupuestos que cargar con onerosas demandas o demoras en los plazos de entrega de obra.
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Responsabilidades.
Al hablar de la prevención de riesgos laborales, mencionamos derechos de los trabajadores contemplados por la legislación y recomendaciones generales. En este sector las previsiones deben multiplicarse de la misma manera que se incrementan los agentes que pueden causarle un accidente.
La normativa vigente establece que el propietario de la obra o comitente es el responsable de todo lo inherente a la higiene y seguridad en el trabajo, pero recordemos que en una obra generalmente hay subcontratistas y cada uno de ellos es responsable del personal a su cargo, pero el comitente o contratista principal será solidariamente responsable si sucede un accidente al personal tercerizado.
El empleador debe prever y proveer las medidas y medios adecuados para eliminar, atenuar, aislar la fuente de riesgo o al trabajador del factor de riesgo, en ese orden. Entre esos medios se encuentran los elementos de protección personal adecuados a la tarea y al ambiente y la capacitación que debe incluir técnicas de uso de herramientas y de los EPP.
Todos los trabajadores deben ser informados que son responsables de observar las medidas de seguridad previstas para la obra y más especÃficamente las precauciones al realizar su tarea y que deben ser partÃcipes en la tarea de evitar los accidentes de trabajo.
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Lesiones, accidentes y enfermedades profesionales del sector de la construcción.
Los riesgos en el sector de la construcción varÃan según la obra, su ubicación, el clima y el suelo del lugar, y hasta por el horario de trabajo y su ocurrencia, y dependen no solo de la propia actividad del operario sino de la del resto de los trabajadores y los del ámbito de la obra.
Según el agente que los produce los riesgos dentro de este ámbito pueden ser fÃsicos, quÃmicos, sociales y biológicos.
Ninguna obra está exenta de los riesgos fÃsicos, que están relacionados con la temperatura, la presión atmosférica, las vibraciones y el ruido, en consecuencia las lesiones que pueden producirse, entre otras, son:
- Fatiga térmica.
- Hipotermia o riesgo de congelación.
- CaÃdas por resbalones en el hielo
- SÃndrome de Raynaud (afección de la circulación normal de la sangre producida en algunos casos por las vibraciones)
- Pérdida de audición.
Los polvos, humos, nieblas, vapores o gases que pueden utilizarse o producirse en la construcción constituyen los riesgos quÃmicos a los que pueden estar expuestos los trabajadores. Algunos pueden producir dermatitis por contacto con la piel, intoxicación sistémica por inhalación del vapor, enfermedades del aparato respiratorio como alergias, silicosis, asbestosis, y bronquitis, y trastornos neurológicos.
El cambio frecuente de ámbito, de horarios, de empleador y de compañeros y su intermitencia entre otros factores propios de la actividad originan riesgos sociales como el estrés.
Aunque no son tan frecuentes, y poco probables en las ciudades, los trabajadores pueden estar expuestos a riesgos de origen biológico por exposición a sustancias o microorganismos o a ataques de animales.
En las excavaciones, puede desarrollarse una infección pulmonar causada por un hongo que se encuentra habitualmente en el terreno.
Hay zonas donde sustancias tóxicas vegetales como la hiedra venenosa, ortiga, algunos arbustos y conÃferas que pueden afectar a personas propensas a las alergias.
Las lesiones y accidentes más frecuentes producto de la actividad son cortes con herramientas, punzamientos con clavos, traumatismos por caÃdas de andamios o escaleras, esguinces y torceduras, golpes con materiales o herramientas y aprisionamientos por máquinas.
Según estadÃsticas recientes, las causas de muerte más comunes son las caÃdas, los accidentes durante los traslados, el contacto con objetos o máquinas y las electrocuciones.
Lamentablemente no son previsibles todos los accidentes. Hay imponderables fÃsicos o mecánicos que pueden ocasionarlos, pero tanto el empleador como el trabajador deben extremar los recaudos. El empleador realizando frecuentemente inspecciones de obra, control del estado de barandas y protecciones, del almacenamiento de materiales, realizando el mantenimiento de herramientas y máquinas, analizando las condiciones ambientales y efectuando las modificaciones y sustituciones necesarias. El operario, por su parte, además de interiorizarse por las condiciones seguras de realización de su tarea y del mantenimiento de sus elementos de protección personal, tendrá que tomar previsiones con respecto a sus condiciones fÃsicas y mentales. Las sustancias como el alcohol y las drogas, y no dormir en forma suficiente son factores que disminuyen sus facultades sensoriales aumentando el riesgo.
Algunas medidas preventivas.
- Disponer medios seguros de acceso para peatones.
- Señalizar zonas de tránsito peatonal y vehicular, con riesgo de caÃda, eléctrico y existencia de elementos peligrosos.
- Mantener el orden y la limpieza del predio evitando obstrucciones de circulación y elementos que impliquen riesgo (clavos, restos de materiales filosos o polvorientos, deshechos, etc.)
- Limpiar derrames de lÃquidos que puedan provocar resbalones o combustión.
- Efectuar mantenimiento preventivo de máquinas y herramientas.
- Capacitar sobre medidas de higiene y seguridad generales y propias de la tarea del trabajador, uso y mantenimiento de herramientas, máquinas y elementos de protección personal.
- Proteger aberturas en el piso (huecos para ascensores o montacargas, etc.) con superficies sólidas que permitan el tránsito o previniendo lo contrario, o con barandas de 1 m de altura mÃnimo con travesaños intermedios y zócalos
- Utilizar redes protectoras de caÃdas por debajo del plano de trabajo en altura.
- Emplear elementos y equipos de protección personal adecuados a la tarea.
- Revisar diariamente estado de conservación de andamios y elementos de sujeción, lugares de apoyo y anclaje.
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Algunos elementos y equipos de protección personal y consideraciones.
En todos los casos deben estar en perfectas condiciones de higiene y conservación, de lo contrario deben reemplazarse. Como todos los EPP son de uso individual y obligatorio.
- Vestimenta de algodón reforzada: siempre abotonada, sin hilachas que puedan engancharse en máquinas o herramientas, ni roturas que ocasiones filtraciones de productos o materiales.
- Calzado de seguridad: debe usarse siempre dentro de la obra, no reemplazar por el de calle. Es variado según la tarea: zapatos, botines, borceguÃes o botas, todos de cuero o similar, con puntera de goma o PVC rÃgido y suela de goma.
- Guantes: según la tarea serán de descarne, de cuero-tela, aluminizados, neoprene, dieléctricos.
- Casco: con la visera hacia delante. No utilizar gorros debajo del casco ni otros objetos que dificulten su calce perfecto.
- Arnés: revisar costuras, puntos de anclaje y que el cabo de vida esté siempre sujeto a la lÃnea de vida.
- Anteojos, antiparras, caretas para soldaduras.
- Protectores auditivos de copa y endoaurales: utilizar siempre que el nivel de ruido supere los 85 db.
- Barbijos y respiradores con filtro.
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Lic. Miriam Slater
Este artÃculo corresponde a la columna de Seguridad e higiene del programa radial de la Lic. Paula Alcoba, "Zona Segura" emitido el 21/12/09 por AM 1480 - http://www.zonaseguraradio.com.ar/ - http://www.radiofrecuencia93.com.ar/home.htm





































